No hay nada mejor que estrechar lazos durante una ronda de golf entre padre e hijo. Una buena conversación y como siempre una “fría” al final del juego.
Pues bien, Noah White, de 45 años, y su hijo Lucas White, de 20, optaron por un camino muy distinto… y ahora se enfrentan a cargos por delitos graves tras una ronda de destrucción jugando en el Red Hook Golf Club.
Tras una investigación de dos semanas realizada por el Departamento de Policía de Red Hook, se determinó que ambos individuos causaron daños intencionadamente en el campo de golf de Hudson Valley. Al parecer, se produjeron desperfectos tanto en los carritos como en el propio campo, y tanto Noah como Lucas fueron acusados del delito grave de daños criminales en segundo grado.

La familia es originaria de Clinton, y ambos hombres deberán comparecer ante el Tribunal Municipal de Red Hook próximamente. Según el departamento policial, el costo estimado de las reparaciones superará los 7.000 dólares.
Afortunadamente, parece que el campo ha logrado recuperarse, ya que la próxima semana tiene previsto celebrar su evento «Tee Time After Hours», que incluirá comida, sorteos y juegos de golf. En las redes sociales del club se invita a la gente diciendo: «Ven con un amigo o compañero de trabajo y únete a nosotros», aunque podemos imaginar al menos a dos personas que no serán invitadas.
Fuente: golfdigest.com




