SOUTHPORT, Inglaterra — El neozelandés Ryan Fox ejecutó el hierro y el putt más importantes de su vida en el hoyo 72 para ganar la 154.ª edición de The Open Championship, logrando así el primer major de su carrera.
Necesitando un birdie en el hoyo 18 para evitar ir a un desempate con Cameron Young —quien ya había terminado su recorrido y lideraba la clasificación—, Fox realizó su golpe de aproximación desde una distancia de 175 yardas. Mientras la bola surcaba el cielo en dirección al green, Fox gritó: «¡Ve a la derecha!». Y así fue.
La bola se detuvo a unos 3,5 metros (11 pies y medio) del hoyo. Después de que su compañero de juego, Sam Burns, embocara para par, Fox acertó el putt de birdie para ganar la Claret Jug. Alzó ambos brazos al aire una vez que la bola cayó en el hoyo.
«Ejecuté dos golpes exactamente como quería. No sentía nada al momento del putt, me temblaba todo el cuerpo. Me conformaba con dejarla más o menos cerca del hoyo, y verla entrar fue increíble. Culminarlo con un putt… supongo que todo el mundo practica en el green imaginando que tiene un putt para ganar un major, para ganar el Open. Pero en la vida real no es así. No es una sensación muy cómoda. Eso sí, es sumamente gratificante cuando ves que la bola entra», dijo Fox.
Detrás se ubicó Cameron Young (-9), y Sam Burns (-8).
Fuente: espn.com/golf
Foto: pgatour.com